No fotografía, no bolsos grandes, controles de seguridad en cada entrada — las normas son más estrictas que en la mayoría de los museos, por una buena razón. Lo que debes saber antes de entrar para que nada te retrase en la puerta.
El Prado tiene normas más estrictas que la mayoría de los museos porque sus pigmentos del siglo XVII son extremadamente sensibles a la luz y la humedad. Las dos sorpresas para los visitantes primerizos son que no se permite fotografiar la colección permanente ni llevar bolsos más grandes que una mochila pequeña. Consulta nuestra guía para visitantes y la página de accesibilidad para información relacionada.
Una lista corta — el resto es la etiqueta normal de un museo
No se permiten fotos ni vídeos en la colección permanente en ningún momento. Se permite dibujar a lápiz en algunas galerías — pregunta a un guardia si no estás seguro.
Las mochilas pequeñas están bien; las mochilas de más de 30×40 cm y cualquier bolso grande deben dejarse en el guardarropa o en taquillas de 1 €.
Seguridad tipo aeropuerto en cada entrada con detectores de metales y control de bolsos. Calcula 5–10 minutos extra durante las horas punta.
Comer y beber está limitado a Café Prado. Las botellas de agua deben permanecer en tu bolso durante toda la visita.
Preguntas comunes sobre lo que está permitido